Monday, July 28, 2008
La luna con filo de plata cortó el cielo nocturno que viste ayer
Sigues nadando, solo que ahora nadie toma tu mano, vas sola, como lo habían decidido desde el principio del acantilado
Te vas despacio, en silencio, sin ramas secas, sin muertos, sin muertos de ojos, sin muertos de labios
Ahora sientes el calor, calor que cubre el frío que despides todos los días
Ha vuelto el silencio que te gritaba al oído cuando soñabas, ahora no grita más, sólo te observa
Te observa abrir los brazos al cielo mientras dejas atrás, caer suavemente ramas y muertos…
aliciayanoviveaqui
Puedes tocar el pasado con la punta del recuerdo que parece rocío que saboreas cada vez que se posa en tus labios.
Lo fugaz del presente lo masticas lentamente
Es precisamente este momento el que quiebra la línea del tiempo, el que te hace saber que ya no tienes lo que fue ni el poder de cambiarlo, pero que te asegura la incertidumbre del creer que el próximo inhalar puede ser completamente tuyo
Vivimos En Sentir Y Jugamos A No Creerlo
El espejo es distinto ahora
el reflejo se ha vuelto ligero
sus colores regresaron con los cambios que lo han hecho puro nuevamente
Sientes las partes desprendidas de tu cuerpo tan tuyas como tu reflejo, a pesar del tiempo, a pesar de las gotas y de la melodía de la danza de las hojas, ahora todo está en comunión con el origen como debió haber sido desde siempre
Escucha como suenan mientras cantan, sus alas suenan, sus alas cantan.
Ser como el sonido, ser como el canto.
Sabes la respuesta?
La que ahora es distinta?
Sabes lo que harás?
Se desprende la corteza
Hay que dejar que se caiga
Que se mueva, que mute
Enfocar la certeza en lo concreto y la suma del contexto
Ver con lo ojos de lo palpable y asumir la realidad del canto al caer la corteza …
“shit happens”
Qué te dice el instinto?
Te habló hoy también?
Ya no conozco esa parte o ya no me conozco a mí sintiéndola.
Son lagunas profundas que ya no son transparentes
Un cordón se va estirando más cada vez y sigues viendo la laguna
Te sientes como las hojas que caen sobre el agua y van marcando ondas que llegan hasta el fondo de la laguna en una danza de sonido en movimiento.
Todo en movimiento agitado, en vuelo vertiginoso que sacude lo estático y más allá (Dentro de Todo) esa paz, paz que cae como hojas secas sobre agua
Te perturba estar a su lado, lo conoces?
Es un estanque lleno de agua
a veces con nenúfares, a veces con lluvia, siempre solo, siempre lleno.
Sólo de silencio se llena
sólo de añoranzas vive
el punto de origen lo vacía
sólo por ti vive
Hoy no estoy
y no he estado desde hace tiempo
poco recuerdo hoy de lo que era
lo recuerdo como ajeno
como imágenes dispersas de algo eterno que se fue
sólo los rostros me lo recuerdan.
Sigo viendo la misma cara, ya no se si me dice lo mismo
creo que me sigue hablando o por lo menos me piensa, está triste, algo le duele
algunas veces me lo grita
no me pide ayuda, me muestra su dolor, casi con gusto, creo que disfruta el que yo no sepa qué hacer con él.
Me cuida con ese dolor, me envuelve como una madre arropa a sus hijos amorosamente.
Ya no se si conozco ese rostro, es como mío, como que siempre lo fue.
Ahora nada tengo y nada soy, ni la mirada, ni el respiro, ni ese rostro mío que es ajeno
Monday, July 21, 2008
Me senté en el sillón negro y esperé
Esperé y llegó la noche
Llegó la noche y me convertí en manzana
Me convertí en manzana y me mordiste
Mordiste la manzana y quedó un hueco blanco entre la lisa piel roja
La lisa piel roja desapareció poco a poco y quedó la blancura de la pulpa
La blancura de la pulpa se tradujo a la luminosidad del día…
De día, abrí los ojos aún cubiertos por sábanas de sueño…
Despierta, bajé a la cocina y me acerqué al aro que formaba la cerámica blanca, tomé con mi mano un universo rojo … y mordí la manzana.
siiilenceeeeeee… siileeeence… por eso me gusta la noche, más estos días… silence y tú ... con el blanco yeso del techo, tocando el vacío que te permite vaciar tus recuerdos al intentar tocar una imagen que ahora no existe… que al despertar serás tú
Se me olvidó qué decías, ya no hay color de piel, ni sensación, hubo todo y no recuerdo que se sentía no haber, se alimentó lo que sólo tenía que detonarse para alimentarse uno mismo, el explosivo, el móvil, necesario externo para consumir el yo a cucharadas dosificadas por dientes. Un chispazo de no cordura, de “razonado” instinto humano para notar qué tan frágiles somos, qué tan efímero puede ser despertar
¿Y si mueres tan sólo por verme tropezar?, sin muerte de cuerpo, sin muerte de mente, sin muerte de esencia. Muerte de esa que te da una melodía con arpas y guitarras, de esa que hace que toda tu emoción se dispare y choque con la malla de tu cuerpo que es lo único que la hace permanecer ahí, es leer un poema de Sabines, es escuchar la canción adecuada aunque sea fuera de toda percepción, es casi chocar, dar el volantazo, respirar y seguir aquí, es como ir tarde y no saber si vas a llegar o no, como ver que un niño jugando se va a caer, como cuando te van a besar y no quieres pero lo deseas con todas tus fuerzas, como cuando respiras profundamente y te duele la garganta y necesariamente ocupas toser, como dejarte ganar en las cartas o terminar la última página de aquel libro. Esa muerte, no la de cambio, no la de transición, sino la que te desprende de ti unos segundos pero al mismo tiempo te intensifica y te da sentido del todo, esa muerte, la que se añora, la que se envidia, la que se niega en esa dulce espera de miel de abeja. Por favor muérete… muérete con colibríes de verde-azul intenso muérete con miradas y voces sin habla, con lunas y noches de soles, con líneas en las manos y con mordidas, muérete con espirales de agua, con tangos y flores de humo, con vuelo sin alas muérete, muérete en lo que me mata, mátame en lo que te muere, matemos nuestro azul-verde intenso… y nazcamos juntos.
