Monday, July 21, 2008

¿Y si mueres tan sólo por verme tropezar?, sin muerte de cuerpo, sin muerte de mente, sin muerte de esencia. Muerte de esa que te da una melodía con arpas y guitarras, de esa que hace que toda tu emoción se dispare y choque con la malla de tu cuerpo que es lo único que la hace permanecer ahí, es leer un poema de Sabines, es escuchar la canción adecuada aunque sea fuera de toda percepción, es casi chocar, dar el volantazo, respirar y seguir aquí, es como ir tarde y no saber si vas a llegar o no, como ver que un niño jugando se va a caer, como cuando te van a besar y no quieres pero lo deseas con todas tus fuerzas, como cuando respiras profundamente y te duele la garganta y necesariamente ocupas toser, como dejarte ganar en las cartas o terminar la última página de aquel libro. Esa muerte, no la de cambio, no la de transición, sino la que te desprende de ti unos segundos pero al mismo tiempo te intensifica y te da sentido del todo, esa muerte, la que se añora, la que se envidia, la que se niega en esa dulce espera de miel de abeja. Por favor muérete… muérete con colibríes de verde-azul intenso muérete con miradas y voces sin habla, con lunas y noches de soles, con líneas en las manos y con mordidas, muérete con espirales de agua, con tangos y flores de humo, con vuelo sin alas muérete, muérete en lo que me mata, mátame en lo que te muere, matemos nuestro azul-verde intenso… y nazcamos juntos.

No comments: